Los tres esqueletos de los perros (domésticos) más antiguos de la historia se han encontrado en Illinois, Estados Unidos, y echan luz sobre la función y la relación de estos animales con los humanos de hace más de 10.000 años.
Para empezar, se sabe que fueron enterrados intencionadamente, pues las fosas estaban excavadas y los cuerpos dispuestos de manera cuidadosa. Es evidente que estos animales eran apreciados por los humanos, y fueron enterrados con honores.
El ADN de los huesos tiene ciertas similitudes con los coyotes, lo que indica que no solo los lobos son los padres de nuestros perros actuales. Además, estos perros eran mucho más pequeños de lo que nos podemos imaginar, de hecho apenas llegaban a las rodillas de un hombre medio.
Los expertos creen que los perros de aquel entonces eran muy distintos, tanto en su aspecto como en su comportamiento. No eran mascotas: tenían una utilidad, una función en la comunidad. Es probable que ayudaran a transportar mercancías, a cazar, y a alertar de posibles amenazas. También es seguro que servían para calentar los lechos en las noches más frías, lo que estrechó el lazo entre perro y hombre.
Interesante. Desde siempre han sido los mejores amigos de nosotros.
muchas Gracias por el articulo,muy interesante.-(I.Leizorek.-MEXICO)