Clementine era una perrita adulta, muy desgastada por el hambre y el terror. Estaba en la perrera y nadie la adoptaba, así que los encargados sabían que había poco que pudieran hacer: tarde o temprano sería sacrificada.
Chelsea no podía aceptarlo. Vio la fotografía de una perrita tímida y en los huesos, y se enamoró perdidamente de ella. Decidió que la adoptaría, le daría una vida digna y le mostraría lo que era el amor y la confianza.
Cuando llegó a la casa, Clementine tardó un rato en siquiera entrar, tan asustada estaba de los nuevos lugares. Cuando estuvo dentro, mantenía la cabeza gacha y siempre miraba hacia las paredes. No se volvía hacia los humanos. No jugaba. Buscó un rincón y allí se quedó, mirando a la nada.
La perrita estaba muy asustada y traumatizada. Nadie sabía qué había pasado antes de que llegara a la perrera, pero sin duda había sufrido mucho. Así pues, Chelsea y su esposo la dejaron a su aire, le dieron espacio y tiempo, justo lo que necesitaba, para adaptarse a una nueva familia y ambiente.
Fue un proceso muy largo. Poco a poco, Clementine comenzó a reconocer palabras (en especial “chuche”, porque todos los perros AMAN las golosinas), y respondía a ellas, pero lo hacía con timidez y mucho cuidado. Cuando se acercaba a los humanos, lo hacía lentamente, con la cabeza muy baja.
Las palabras eran siempre muy dulces y cariñosas para hacerla sentir segura. Las miradas, poco a poco, comenzaron a aparecer: apenas un instante primero, ladeadas después, y por fin, con el paso de las semanas, miradas directas y cada vez más confiadas.
Clementine necesitó dos meses para por fin sentirse lo bastante confiada con sus humanos. Finalmente, respondía a su llamada, jugaba con ellos, y comenzó a buscar sus caricias. Había descubierto que aquellas manos eran agradables, y que aquellas personas siempre la iban a querer.
Conseguir la confianza de un perro asustado toma tiempo, pero la recompensa vale la pena. Si te encuentras con una situación así, ¡no te rindas! Como Chelsea, dale tiempo y espacio, y verás que poco a poco comenzará a confiar en ti.
Marcos Mendoza
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