Encontraron al animalito en la calle, sentado e inmóvil, con la cabeza gacha y los ojos entrecerrados. Se le había caído todo el pelo, tenía inflamaciones horribles y manchas por todas partes. Cuando los voluntarios se acercaron, apenas los miró, y desde luego no intentó huir. Estaba demasiado débil.
Muchos ya decían “hay que sacarlo de su miseria”. Esa era la recomendación de muchos, porque aquel animalito no tenía fuerzas… pero, espera. Cuando lo llevaron al veterinario, el perrito, tambaleándose, alzó la cabeza para mirar alrededor, con los ojos llenos de curiosidad más que miedo, y entonces lo supieron: puede que muchos recomendaran su “liberación”, pero aquel perro todavía tenía muchas ganas de vivir.
Fue un largo proceso. Hubo que medicarlo para las infecciones, y darle baños cada dos días. Pista: no le gustaba nada, así que todo el mundo acababa empapado. Aquel animal, con heridas en la cara y en el cuello, evidentemente había sido utilizado para entrenar a perros de pelea, pero tenía un temperamento tan dulce que no guardaba rencor, ni tenía miedo. Oh, no: dejaba que los otros perros del refugio se le acercaran y lo olisquearan, y, casi sin fuerzas, él los olía también, los reconocía, movía la colita.
Con solo un poco de tiempo, paciencia y amor, aquel perro moribundo de la calle comenzó a recuperar fuerzas. Bajaron las inflamaciones y empezó a crecer el pelo. ¡Y qué manto tan bonito! Era dorado y blanco, y solo unas manchita negras se quedaron en su carita, haciéndolo muy divertido. Su cuidadora principal estaba tristísima, porque no tenía espacio para quedárselo; de lo contrario, no lo habría puesto en adopción.
Pero merecía un hogar, así que lo pusieron, y muy pronto llegó una petición para conocerlo. Eran una familia, un matrimonio con un hijo de cuatro años. El niño vio al perro y gritó “¡Amigo!”. Y eso fue todo: el vínculo entre los dos fue instantáneo y completo, y a día de hoy este perro todavía persigue a su pequeño humano por todas partes, siendo su compañero más leal, no importa qué.
Marcos Mendoza
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