
El Bulldog Francés es un perro de ánimo tranquilo y juguetón, es un animal alegre y relajado que es perfecto para departamentos chicos, y que se lleva muy bien con otras razas, con niños y con ancianos.
En general, es un buen perro que tener en casa, ya que es poco ladrador y necesita poco ejercicio… aunque sigue necesitando algo. Paseos diarios es lo mínimo, incluso cuando parece que no le apetece dar un paso más (créeme, lo he visto).
Este Bulldog puede ser un buen guardián, ya que es fácil enseñarle a ladrar si oye la puerta o entra un extraño en la casa, por ejemplo. No obstante, para eso hay que tener unas nociones básicas sobre el adiestramiento, en este caso lo que te interesaría sería: acción correcta = recompensa.
Los perros, como los humanos, funcionan mejor si saben que van a recibir algo. Por tanto, la recompensa (ya sea en forma de golosina, halago o unas caricias) son vitales para que tu Bulldog Francés aprenda a portarse bien y evitar malos hábitos como orinar en el salón o roer tus zapatos.
Por el lado negativo, estamos ante un perro tremendamente testarudo, con el que hay que tener mucha paciencia para enseñarle. Es un poco lento para aprender, en buena medida por esta testarudez natural.
También es común que los Bulldog francés ronquen al dormir, a causa de su hocico chato. Es un problema que tienen todos los perros con estas características. A eso se suman posibles problemas respiratorios.
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Saludos,
Marcos Mendoza