
El Bichón Maltés es un perro de pequeño tamaño, color blanco o marfil. Tiene ciertas similitudes con el Shih Tzu, pero es de color distinto y un poco más pequeño.
Es un perro cuyo pelaje largo y sedoso necesita muchos cuidados para mantener la elegancia que lo caracteriza. No obstante, se puede optar por un corte de pelo llamado “cachorro”, que le da un aspecto de cachorrito incluso siendo adulto.
El Maltés es un perro muy apreciado porque se adapta a apartamentos chicos y a todo tipo de familias, y es tan pequeño, adorable y vivaz que se gana el corazón de cualquiera.
Pero no todo es color de rosa: puede tener malos comportamientos. ¿Y eso a qué se puede deber? Hay una serie de razones por las que un Bichón Maltés pueda estar portándose mal. Te voy a enumerar algunas:
1.Falta de estimulación física. Que sea pequeño y adorable como un peluche no significa que no sea un perro. Necesita moverse, jugar y quemar energía. Si no lo hace, va a tener comportamientos compulsivos como ladrido, agresividad o morder tus zapatillas.
2.Falta de estimulación mental. El Maltés es un perrito muy inteligente al que le gustan los juegos y los retos. Si no hace nada en todo el día, se aburre y busca cosas con las que divertirse, que normalmente incluyen roer muebles, destrozar cojines, perseguir aves o pequeños roedores, ladrar a cualquiera que pase frente a la casa…
3.Falta de educación. La educación trata sobre enseñarle lo que esperas de él. Si no le enseñas, es muy fácil que orine en cualquier parte, ladre sin control, pida a la mesa, o incluso peor, gruña y llegue a morder si tocas su comida, sus juguetes, o cuando alguien viene de visita.
En casi todas las familias con un Bichón Maltés encuentro una de estas tres faltas. Es normal, puesto que no nos enseñan a cuidar correctamente de perritos que parecen juguetitos. Pero como sigue siendo un perro, te lo digo: necesita que lo estimulen, que lo quieran, que le enseñen. Eso es todo por hoy.
¡Espero que te haya sido útil!